09/10/2024, Autopista, Jordi Moral
La lucha contra el alcohol al volante puede alcanzar a partir de mañana un nuevo capítulo en España. Considerada ya por la DGT como la segunda causa de accidente de tráfico con víctimas, solo por detrás de las distracciones y por delante de la velocidad, los últimos estudios calculan que su consumo está involucrado en entre un tercio y la mitad de todas las muertes en carretera. Por eso, desde el Gobierno lo han convertido en objetivo prioritario en su nueva política de seguridad vial.
Además de reforzar el número de controles de alcohol en carretera, donde la DGT efectúa ya más de 6 millones al año, en las últimas semanas desde el Ministerio del Interior se han mostrado partidarios de aplicar con más contundencia el Derecho de Repetición por el que las aseguradoras pueden exigir ya a los infractores de un siniestro que paguen todas las indemnizaciones y daños a víctimas si se demuestra que han bebido e incluso han comenzado a trabajar ya junto al Ministerio de Sanidad y las comunidades autónomas para apartar definitivamente de las carreteras a las personas con adicciones como el alcohol, retirándoles incluso el carnet de conducir hasta que se confirme su rehabilitación.
Sin embargo, una de las medidas más polémicas podría ver la luz mañana mismo. Y es que el Congreso de los Diputados se prepara ya para votar en el pleno de este jueves la Proposición No de Ley presentada por el PSOE, a instancias del propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, para reducir la tasa máxima de alcohol permitida al volante a 0,2 g/l en sangre y 0,1 mg/l en aire espirado. En la práctica, supone una rebaja de más del 50% frente a los límites actuales.
Dvuelta pide reducir la tasa de alcohol directamente a 0,0
Para la asociación de defensa de los automovilistas Dvuelta no es, no obstante, suficiente. En su opinión, “resulta intolerable que tanto para el legislador como para la propia DGT exista un nivel aceptable de consumo de alcohol al volante” y denuncia la peligrosa hipocresía del departamento que dirige Pere Navarro, proponiendo en cambio que se reduzca ahora la tasa de alcohol al volante directamente a cero.
Desde Dvuelta critican que “la DGT promueva publicitariamente que no se beba al volante mientras considera legal hacerlo con alcohol en la sangre hasta los 0,5 g/l, nivel de alcoholemia con el que, según la propia DGT, se multiplica por dos el riesgo de sufrir una colisión”. “Es un contrasentido aspirar a Cero víctimas sin imponer Cero alcohol”, aseguran desde la asociación.
El alcohol, presente en hasta un 50% de los accidentes mortales
Para Dvuelta, “bajar la tasa a cero eliminaría de una vez las controvertidas interpretaciones sobre cuánto se puede o no se puede beber cuando se va a conducir. Cero es cero, y cualquier nivel por encima de ese debe ser considerado peligroso: el alcohol está presente en entre el 30% y el 50% de los accidentes mortales. A medida que aumenta la cantidad de alcohol en el organismo también lo hace el riesgo de accidente”.
La asociación de defensa de los automovilistas no entienden cómo el Congreso puede votar una reducción de la tasa, sin que sea para situarla en cero, ya que “se envía un peligroso mensaje al conductor mostrando tolerancia hacia el consumo de alcohol al volante, cuando está castigada la simple presencia de otras sustancias, como el cannabis, la cocaína o la heroína”.
Dvuelta ha lanzado la iniciativa www.movimientoceroalcohol.com para pedir tolerancia cero con el alcohol a la hora de conducir. Dentro de esta iniciativa, la organización aboga, por ejemplo, por prohibir vender bebidas alcohólicas en las gasolineras, exigiendo que realicen además los controles de alcoholemia antes de que el conductor se ponga a los mandos del vehículo para comprobar si está en condiciones de hacerlo, y no esperar ya en las carreteras a que el conductor esté en marcha, con los riesgos que conlleva.